El Ministerio de Hacienda, en Enero de 2009, presento un Plan Financiero con junto con la Estrategia del Gobierno central para hacer frente a la crisis mundial que se había venido gestando desde 2007 y que llevo en septiembre de 2008 al derrumbe de los sistemas financieros a nivel mundial, activando el concepto de riesgo sistémico, que esparció la crisis a todos los sectores productivos del planeta. Dicha crisis ha sido una de las más grandes enfrentadas por las economías mundiales tanto por su magnitud como por el alcance que tuvo en tanto llego a tocar casi todos los sectores económicos con consecuencias funestas.
La economía colombiana durante los primeros años del nuevo siglo, con mayor incidencia desde 2002, gozó de unas condiciones macroeconómicas fabulosas que unidas a un buen comportamiento de las finanzas públicas y un ciclo expansivo sostenido, propiciaron la recuperación económica tras la debacle de finales de los 90 (BANCO DE LA REPUBLICA, 2006 ). El panorama lucia más que esperanzador, al consolidarse tasas de crecimiento por encima de la media latinoamericana durante los años 2006 y 2007, un nivel de endeudamiento externo en disminución, tasa de desempleo en descenso, mejoras en los términos de intercambio, una inflación controlada en una cifra y descendiendo a niveles nunca vistos, un manejo de las finanzas publicas que llevaba a la reducción del déficit, una demanda agregada creciente y una productividad en aumento. Estas condiciones permitieron la planificación de las proyecciones para el 2008 y 2009.
Las proyecciones para el 2008 no se cumplieron por el efecto de la inflación que se escapo por 267 puntos básicos de los estimados, el crecimiento que no alcanzó el pronóstico, la contracción de la demanda agregada y la tasa de desempleo que aumentó. A pesar de estos desatinos que se previeron a inicios del tercer trimestre del año, los cálculos presupuestales que se hicieron para el sostenimiento del GNC (Gobierno Nacional Central) se quedaron cortos y el déficit calculado y las cuentas tuvieron que ser reajustadas por 5,5 billones de pesos, los cuales fueron ajustados por déficit (3 billones) y Aplazamiento de Gastos (2,5 billones) (Min Hacienda, enero 2009).
Dicho agujero en el presupuesto obedece, según el Ministerio de Hacienda a los sobrecostos del servicio de la deuda por el aumento de la base para el pago de intereses, la mayor devaluación y el aumento de las tasas de interés para Colombia a consecuencia de la crisis que hace más riesgoso al país, y segundo por la mayor destinación de recursos necesaria para atender el aumento en el valor de las obligaciones laborales del estado, por efecto de la inflación excesiva registrada que aumentó el salario mínimo (Min Hacienda, Enero 2009).
Los recursos para cubrir el descuadre en el presupuesto del 2009, el GNC piensa recogerlos por una parte a través del déficit, sin embargo los estimativos que hacen no están teniendo en cuenta algunas variables que podrían aumentar el monto de los recursos que se van a necesitar, en otras palabras, los 5.5 billones de pesos serán más. En primera medida, el gobierno hace un estimativo de una reducción de tributación por la reforma tributaria de 2006 sin embargo no calcula también la reducción derivada del menor crecimiento que llevara sin dudas a menores aportes, en especial los basados en el consumo y el de renta. Un segundo elemento en el lado de los ingresos esta en el impacto de la reducción de las transferencias por la crisis en los Estados Unidos, la reducción de las regalías en respuesta a los menores precios del crudo, que para cuando se hizo el presupuesto se calculo con base a USD100 por barril y hoy día se cotiza a USD40. Aunque este efecto se disminuye considerablemente si se mantienen los precios de la gasolina, sin embargo el GNC ha dado indicadores de reducir los precios del combustible.
Un tercer problema en el análisis de los ingresos está en que se están considerando unas utilidades de 800 MM de pesos del Banco de la República. A pesar que el informe aun no ha salido, es posible estimar que el banco central arrojara perdidas para el ejercicio del año 2008 por las operaciones forzadas que tuvo que hacer el emisor para defender la tasa de cambio a solicitud del GNC. Estas operaciones consistían en mantener una tasa de cambio devaluada para mantener los términos de intercambio favorables para los exportadores, incluso en condiciones en que era insostenible, como lo fue en el segundo semestre de 2008 dadas los grandes flujos de dólares hacia el país, como respuesta del aumento de la IED del primer semestre, los precios del crudo en el segundo, el aumento de las transferencias y, principalmente, el debilitamiento global del dólar frente a las demás monedas.
Otro punto que merece revisión en el Plan Financiero para el 2009 es el correspondiente al aseguramiento de fuentes de financiación. Los tres puntos de los que proceden los recursos son la banca Multilateral, las utilidades del Banco de la República y la revalorización de los préstamos. El primer rubro fue contratado a finales de 2008 y por tanto el Estado ya contaba desde antes con esos recursos, las utilidades del banco serán inexistentes como ya se vio y la revalorización de los créditos por la devaluación permitirán obtener mayores recursos en pesos, sin embargo la atención de la deuda se hará en dólares, con lo que si la tasa de cambio se mantiene, esto no generara un diferencial que permita en términos reales obtener recursos adionales.
Por otra parte, los objetivos que se compromete a cuidar el GNC a través del informe que presenta el Ministerio de Hacienda, no se ven tan claramente resguardados. En primera medida, uno de los planteamientos del informe es la defensa de la meta de deuda, la cual se verá, según ellos desviada en este año, pero no tanto que no pueda ser revertido en el futuro. Sin embargo, la deuda nacional externa es la única variable que se está tomando en cuenta.
La política del gobierno actual ha sido la de reducir el endeudamiento externo, sin embargo no solo ha sido por reducción de gasto sino por una trasferencia de la carga hacia adentro. La deuda interna ha crecido en función de la disminución de la deuda externa, dadas así las cosas aunque el neto total ha mostrado descenso en el endeudamiento del país, la destinación del mercado financiero nacional a atender las necesidades del GNC desdibuja su objetivo. El crecimiento del sector financiero nacional ha permitido al GNC buscar recursos internos para financiar su propio funcionamiento.
Así las cosas, la destinación del sector financiero nacional hacia el sostenimiento del Estado, irrumpe con las dinámicas de selección de proyectos productivos dejando a un lado los requerimientos del sector productivo, en tanto los inversionistas preferirán disponer sus capitales a deudores seguros como la nación en vez de hacerlo con la empresa privada. Esto pone en situación de desventaja al sector productivo y le dificulta su acceso a fuentes económicas de financiación desplazándolos del mercado de capitales hacia el sector crediticio donde deben asumir recursos a costos mucho más altos. Esto en principio atentó contra la competitividad de la industria nacional. Con esto se ve cómo el plan financiero del 2009 entorpece los objetivos que plantea, lo cual pone en condiciones débiles los prospectos mostrados para el año.
Un último punto, es que el plan está tomando hacia futuro un panorama muy alentador de las tendencias de recuperación de las economías fuertes, de los socios comerciales de Colombia y de la economía mundial en general. Aun no han entrado en funcionamiento los programas de salvamento promovidos en el congreso de los Estados Unidos, pero el panorama aun no muestra índices de buenos desempeños en el futuro. La economía americana ya registro su mayor tasa de desempleo de los últimos 18 años (7,6%), ya perdió le herramienta monetaria de la tasa de intermediación que ya llego a situarse alrededor del cero por ciento, la economía se contrajo, y ya llego a la recesión oficial (dos trimestre seguidos con tasas de crecimiento negativas) (EL TIEMPO, 09 Feb 2009).
El país se encuentra en una situación complicada y la recuperación demanda medidas cautelosas basadas en decisiones de políticas públicas sopesadas delicadamente para encontrar las medidas más eficientes con los escasos recursos disponibles. Las expectativas a futuro no son tan buenas como se ha planteado, y una tasa de cambio tan favorable como la actual ($2,450 por dólar) no es útil si no hay ventas, y a nivel mundial la demanda está deprimida. El GNC como medida anti cíclica, deberá aumentar su gasto en un escenario de reducción de su tributación, este modelo requiere una financiación del déficit que forma que debe provenir externamente para que el sector interno no absorba dicho hueco, porque seca de recursos al sector privado. Por el contrario es imperante promover una reforma productiva que ubique de nuevo a la empresa privada en la posición de principal agente en la economía y lleve a la reducción del Estado que desde la apertura solo ha crecido a expensas del sector privado (FLORES Y BARRETO, 2005) y es por esto que el país en los momentos de crisis no puede reactivarse por sí mismo, por la debilidad del aparato productivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario