ESPECIALIZACIÓN EN ADMINISTRACIÓN FINANCIERA

PROFESIONAL EN FINANZAS Y RELACIONES INTERNACIONALES

Consultor financiero para diferentes firmas

martes, 1 de junio de 2010

Izquierda y derecha

Lo deseable es la Marisma
Oscuridad-claridad, femenino-masculino, arriba-abajo, bueno-malo, moral-inmoral, metafísico-científico, ying-yang. El mundo, ha sido entendido por los hombres como una punga de dos bandos, enfrentados e irreconciliables, a los cuales toda persona debe estar vinculada de una u otra forma; de no hacerlo, por el contrario, ésta pertenecerá a otra dimensión en tiempo y espacio. La política no ha sido ajena a esto. Desde la reunión de la Asamblea constituyente francesa en 1789, los girondinos, de derecha (a la derecha del rey), y los jacobinos, de izquierda (a su izquierda), dieron nacimiento a los conceptos políticos que han ajustado a todas las corrientes ideológicas de los últimos dos siglos: la Izquierda y la Derecha. Ese maniqueísmo político, ha sido el elemento común en las disputas axiomáticas que tomaron lugar en la historia moderna de la humanidad y, a su nombre, fueron muertos más de 200 millones de personas de forma violenta.
Cuando fueron acuñados en Francia los términos, se inició una carrera teórica alrededor de éstos creándose variantes de lo que había nacido como un altercado entre metodistas revolucionarios y teológicos conservadores. Los primeros, los de izquierda, protestaban por el desarrollo de la liberte, egalite et fraternite, mientras los segundos, promulgaban por la legalidad y el orden monárquico. Hoy en día, por el contrario, todas las corrientes ideológicas no parecen nada a las de sus predecesores. De hecho, todos hoy promulgan por la frase jacobina pero creen de manera irrestricta en la necesidad de defender los postulados girondinos.
El proceso de distorsión de los postulados iníciales recorrió un sendero de nuevas corrientes que se autoproclamaban las verdaderas entendidas en el legado. Dentro del abanico de opciones nacieron desde la izquierda las corrientes marxistas, el socialismo, el comunismo, el fascismo (como mezcla de los dos), el nazismo, entre otras; desde la derecha, el capitalismo, con todos sus progresos y transformaciones, desde el nacionalismo, hasta el internacionalismo. Adheridas a las dos, una serie de posturas, menos económicas y más de minorías, como el feminismo, grupos ambientalistas, anarquistas y demás.
Cada una de estas corrientes aportaba nuevos elementos que definían la Izquierda y la Derecha. Por eso, se encuentran casos como el capitalismo de Estado, de la Unión Soviética, la Derecha Internacionalista de la Unión Europea (la derecha siempre había sido distinguida por una defensa irrestricta de la soberanía en función del nacionalismo), capitalismo con seguridad social, como es el caso de los Estados Unidos, la Cumbre Internacional Socialista donde se dio cultivo a la tercera vía a través de la propuesta de el laborismo británico y los socialismos francés y alemán que enfatizaron en que “apoyaban una economía de mercado; no una sociedad de mercado”. Es por esto, que concuerdo con Ángel Rodríguez Kauth, cuando en su trabajo Izquierda y Derecha en Política afirma que “la distinción entre derechas e izquierdas es más histórica que lógica”.
Rodríguez, hace un aporte adicional a la discusión, y radica en la lectura que presenta de los lugares comunes en la lucha léxica entre los dos bandos, cuando acuden a diferentes calificativos para su contrario, en busca de una reivindicación de su propio entender. El teórico argentino, presenta algunos planteamientos como Izquierda Emotiva contra Derecha Racional, discusión que desnuda al explicar con maestría la teología detrás de la Derecha y la falacia detrás del falso saber común de reconocer a la izquierda como ideología basada en la envidia y el resentimiento. Así mismo, presenta la pugna que define la Derecha como confesionalista y fideista y a la Izquierda como secular y laica, cuando es reconocido que en ambos bandos hay creyentes y ateos. Otra creencia que desmiente es que la derecha es realista mientras la izquierda es utopista; el uso práctico de lo utópico, marca aquí un elemento importante, porque como explica Rodríguez, lo utópico, pensado como un futuro factible, es ilusorio, pero visto como un ideal humano es deseable. Y, así mismo, lo realista es relativo, porque se define como lo egoísta y lo pragmático; sin embargo, esos elementos son parte fundamental del desarrollo de la humanidad.
Dentro de la argumentación de cada corriente ha habido lugar a errores de análisis. Por ejemplo, la igualdad, como base de la doctrina de Izquierda, es deseable; lejos de ser alcanzable. Hay impedimentos físicos de espacio y tiempo que permiten su existencia y, por otra parte, la igualdad de oportunidades implica el uso de poder para controlar los deseos individuales humanos, lo que obliga la existencia de jerarquías, con lo que se pierde lo buscado y se atenta contra la libertad. Un deseo de Izquierda, requiere las herramientas desarrolladas por la Derecha.
Esta situación, como lo explica Noah Nissani, en su texto Derecha V.S. Izquierda, Soberbia V.S. Humildad, es parte de la necesidad de la dualidad en la esencia humana, pero no responde a la lógica. Inclusive, plantea Nissani, el uso de la teorización ha alejado a las corrientes ideológicas de la realidad, el empirismo perdió su lugar y, por ello, se desataron las grandes desgracias humanas. Al entender de Hitler, los arios eran, por un análisis teórico darwiniano y de socialismo nietzchesiano, los llamados a subsistir. Su teorización lo llevó a la peor masacre de la historia.
Visiones más modernas de la lucha Izquierda – Derecha plantean que la discusión no pertenece a los regímenes económicos o los modelos de desarrollo, sino que hay una aceptación completa de la necesidad de los deseos altruistas, de la importancia del humanismo en las estructuras económicas y políticas y, también, de la organización, del pragmatismo, de la legalidad. Rodríguez anotó “la presencia del Estado es un mal menor que su ausencia”.
El mismo afán de teoría, he llevado a otros entendidos que faltan a la verdad como ha sucedido en América Latina. El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, expuso una reflexión sobre la situación de atraso del continente, que apuntaba hacia una creación de consciencia responsable; América Latina está inmersa en el atraso, no por un manejo abusivo de los países desarrollados de sus recursos, sino por la falta de acción deseable y el exceso de discurso. Países harto atrasados en términos comparativos con los del cono sur, hace 50 o 70 años, hoy son grandes potencias formadas desde la acción pragmática y un apetito voraz común entre sus habitantes por el desarrollo y crecimiento. China, abrazó, desde finales de los 70, el desarrollo capitalista y el deseo de eliminar la pobreza. Hoy en día es un ejemplo para todos.
Siguiendo, aun se siente muy alejado el sistema del hombre. Aun no se ve un real compromiso entre lo útil y lo deseable, en términos de calidad y respeto entre los hombres. Un ex senador de la república de Colombia notó que la lucha de hoy no es tal, sino una serie de pequeños acuerdos en muchas pequeñas cosas. Aunque resulta alentador reconocer la dualidad de los hombres, todos somos malos y buenos y, por ende, no hay quien tenga el monopolio de la bondad ni de la razón, aun se siente una desvinculación entre lo racional y lo deseable.
La contienda que hoy en día debe promoverse, en la arena política, debe resultar mucho más empírica, tal como Newton creó su ciencia. No teorizando, sino con sentido lógico sobre la observación. Hace falta reflexionar sobre la realidad que ocurre en el mundo moderno para poder diseñar políticas públicas que contengan orden y legalidad, pero que deseen proteger a los hombres y garantizar para ellos bienestar.
Colombia es parte del legado dicotómico; inclusive es un mal heredero de éste. El nivel de profundidad de desarrollo de análisis sobre las políticas públicas resulta inocuo; es solo un barniz de la intelectualidad legada y atrasada. Así, el uso indiscriminado de teorías antiguas resulta tener más una finalidad mediática que una real intención de crecimiento formal. La discusión que planteo entonces, no es por una afiliación política a grupos sin ideología clara, sino la reflexión sobre la realidad que el país vive y el uso de la lógica para encontrar soluciones de pequeños pactos para construir país y no formarlo en el campo de batalla.
Es necesario, entonces, preguntar a la Marisma, esa masa indefinida que se sentaba entre los de izquierda y derecha en la asamblea francesa. Ese grupo gigantesco de personas a las que el Rey era el único que miraba de frente. La observación está en el campo donde suceden las cosas, donde la Marisma, quien es la dueña originaria del poder, subsiste, en silencio, sin nadie que la estudie, sin quien con lógica entienda lo que realmente necesita. Al final, ésta es la mejor definición para lo deseable

No hay comentarios: